Descripcion Geografica, Historica y Estadistica de Bolivia written by Alcides de Orbigny
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La poblacion de la mision de Magdalena ascendia, en 1820, a dos mil
ciento y ocho almas, en 1832, a dos mil setecientas ochenta y una; por
manera que en el espacio de once anos el acrecimiento de ella habia sido
solamente de seicientas setenta y tres almas.
En 1832, las haciendas del Estado tenian siete mil setecientas cincuenta
cabezas de ganado vacuno, y dos mil novecientos veinte caballos.
Hay al este 20 grados norte de Magdalena, una montana cuya cima se ve
desde muy lejos sobre el horizonte: para encaminarse a ella es menester
aprovechar la estacion seca, y cuando no, aquella en que la inundacion
general permite la libre navegacion por la llanura.
_Camino de Magdalena a Concepcion._
Concepcion de Baures dista de Magdalena unas veinte leguas hacia el sud.
En la estacion de seca se va a caballo, atravesando la llanura; mas en
tiempo de lluvias se suben nueve leguas por el rio Itonama, muy tortuoso
cerca de Magdalena y que transita por unas praderas anegadas en parte,
pero pobladas de millares de ganados pertenecientes a las estancias de
San-Antonio y de San-Miguel que se descubren a un lado del rio. De
tiempo en tiempo se aperciben tambien sobre el ribazo algunos carpinchos
y caimanes que salen fuera del agua. Los bordes de este rio, que es
bastante anchuroso, estan desnudos de arbolado hasta llegar a su
confluencia con el riachuelo del Guacaraje, por el cual se suben tres
leguas hasta el puerto de Concepcion, situado sobre la ribera. Este
puerto, nueve leguas distante de Concepcion, y en el cual hay un capitan
encargado de su vigilancia, es el punto de partida para las misiones de
Moxos y del Mamore, no siendo posible continuar por el rio Blanco cuyos
grandes y numerosos rodeos alargarian muchisimo el camino. Al dejar el
puerto se sigue por una hermosa calzada de dos leguas de largo,
construida por los Jesuitas en medio de un pantano. Esta calzada, hecha
nada mas que con tierra, perfectamente trazada, y de un transito facil
en todo tiempo, conduce a una selva tambien de dos leguas de largo, y
poblada de palmas motacues y de variedad de arboles muy hermosos, que
guarnecen un suelo arenoso, lleno de tierra negruzca, muy conveniente
para las labranzas. Pasada la selva, se encuentra otra calzada casi tan
larga y bien construida como la primera, luego algunos boscages, y
finalmente una llanura, anegada en partes, que conduce hasta el rio
Blanco. Pasase este en canoas, despues de haber hecho pasar a nado los
caballos, que muchas veces suelen ahogarse espantados por los caimanes,
tan abundantes en todos aquellos rios. Una tercera calzada de la misma
naturaleza que las anteriores, conduce por ultimo, cruzando en linea
recta un hondo pantano, hasta el pueblo de Concepcion.
PURISIMA CONCEPCION DE BAURES.
La mision de Purisima Concepcion de Baures fue fundada por los Jesuitas,
posteriormente al ano de 1700, con los indios de la nacion baures, que
eran en aquel tiempo, al igual de los Moxos, los indigenas mas
industriosos de aquellas comarcas, pues sabian teger, y fabricarse
vestimentas o tunicas de tegidos de algodon. El pueblo, y los hermosos
campos cultivados que lo rodean, ocupan un terreno bastante espacioso y
muy parejo, el cual manteniendose siempre seco y estando rodeado de
pantanos, viene a formar en la estacion lluviosa una especie de isla,
que dista poco mas de un cuarto de legua del riachuelo llamado Negro,
por el cual van los indigenas a los campos sembrados por su cuenta. Una
calzada de tierra, que tiene como dos leguas de largo, une a este
riachuelo con el rio Blanco.
Entre los edificios de esta mision se distinguen, su iglesia construida
con madera y adobes, y su colegio que se compone de muchos patios; en el
primero de ellos tiene el edificio un piso alto; las salas bajas que
forman la periferia de los otros, sirven de talleres. En cada una de las
cuatro esquinas de la plaza, que es bastante espaciosa, hay una capilla;
el centro esta ocupado por una grande cruz rodeada de hermosas palmeras
_cuchis_; en los costados se ven las numerosas casas de los indios,
puestas en hilera y colocadas del modo mas conveniente para facilitar su
ventilacion.
Estos indios que son, como ya dije, los mas industriosos de aquellas
misiones, hacen unos tegidos de algodon muy finos y de muchisima
estimacion en la republica: las hamacas que fabrican no pueden ser de
mejor calidad; pero tambien es verdad que exigen un trabajo asiduo, y
que entre seis mugeres emplean uno o dos meses en la fabricacion de una
sola hamaca. Hay talleres de tegedura, de pintura, de ebanisteria, en
los cuales se admiran, ya los manteles pintados a la pluma, obra muy
original, ya los cofres y cajas prolijamente trabajadas, ya mil otros
objetos hechos de jacaranda con embutidos de nacar. Fabricanse tambien
baules, camas de viage, etc. Otros artesanos se ocupan en trenzar
habilmente una paja muy fina y nada quebradiza, con la que hacen
sombreros, cofrecillos e infinidad de objetos primorosos. Finalmente,
esta poblacion, la mas industriosa de la provincia, sabe sacar partido
de todo para sus curiosos trabajos, sin servirse muchas veces de otras
herramientas que sus cuchillas, lo que no hace sino duplicar el merito:
alli se utilizan las calabazas, transformandolas en jarras o vasijas
pintadas, que tienen una apariencia tan hermosa como las de China; los
cocos, convirtiendolos en cajitas torneadas; y otros muchos materiales,
como las astas, los huesos, los dientes del caiman, etc., en pequenos
objetos de lujo y de provecho.
Las plantaciones de la mision son vastisimas, y como estan muy bien
cuidadas, producen con abundancia algodon, maiz, mandioca, arroz,
canadulce y cacao; frutos que son de la propiedad del Estado.
Las plantaciones pertenecientes a los indios estan algo apartadas de la
mision, sobre las orillas del riachuelo Negro.
En 1830, las haciendas del Estado encerraban nueve mil trescientas
cuarenta y dos cabezas de ganado vacuno, y dos mil trescientos
veintinueve caballos.
Concepcion ha variado algun tanto bajo el gobierno de la republica. La
diferencia de los productos, tanto fabriles como de labranza, que se
observa entre los anos de 1803 y de 1830, dara una prueba de ello.
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| | 1804. | 1830. |
| |-------+-------|
|Cacao. arrobas. | 118 | 120 |
|Cera virgen. " | 21 | 7 |
|Sebo. " | 80 | 40 |
|Sasafras. " | 11 | " |
|Algodon blanco en pepitas. " | 197 | 925 |
|Algodon despepitado. " | " | 33 |
|Lienzo. varas. | 2,411 | 2,154 |
|Panos de mano. | 60 | 29 |
|Manteles. | 5 | 32 |
|Sabanas. pares. | 28 | 24 |
|Sobremesas. | 18 | 30 |
|Medias. " | 36 | 6 |
|Gorros. | 80 | " |
|Ponchos. | 10 | 62 |
|Servilletas. | " | 32 |
|Panuelos de pescuezo. | " | 23 |
+----------------------------------------------------+
Los indios baures, habitantes de Concepcion, unen por lo general a su
robustez y fuerza corporal, un caracter muy bondadoso y apacible, pero
desgraciadamente tan pusilanime que el solo temor del castigo los
determina a ceder y doblegarse a todo. El cacique, cuya autoridad raya
en el absolutismo, es el despota mas rigido, y jamas sale sin ir
acompanado de su teniente y del interprete. Los indios le profesan un
respeto servil; asi es que cuando le ven venir, se sacan el sombrero
desde muy lejos, y cruzan los brazos sobre el pecho: a no hacerlo asi
tal vez serian castigados severamente como ha sucedido muchas veces. Los
administradores y los curas, no ocupandose mas que de sus intereses
particulares, abandonan todos sus derechos de autoridad a estos
orgullosos caciques, que no tienen el menor escrupulo en abusar de ella
a su antojo; y como hoy en dia ni la religion, ni las costumbres severas
de los Jesuitas ponen freno a sus desarreglos, beben continuamente la
chicha de maiz hasta embriagarse, administrando entonces la justicia
segun sus caprichos. Se ha notado que los individuos de Concepcion viven
muy poco tiempo cuando han llegado a obtener el cargo de caciques;
circunstancia que resulta necesariamente del abuso brutal que hacen de
todos los goces que les proporciona el nuevo rango, el cual al mismo
tiempo que destruye su salud, los ensoberbece de tal manera, que no
cambiarian ciertamente sus insignias de cacique por un trono imperial.
El mal ejemplo que resulta de la depravacion sin freno de los
superiores, engendra la corrupcion en un pueblo que apenas columbra en
su horizonte la primera alborada de la civilizacion; asi pues los
habitantes de Concepcion se han llenado ya de viciosos vergonzosos, y la
inmoralidad ha llegado a su mas alto grado.
Las muchachas, enteramente desnudas hasta la edad nubil, no conocen el
pudor; por lo que nada puede refrenar mas tarde su mala conducta; sobre
todo, habiendose ya estinguido los principios de sana moral que
profesaban antes estos naturales, y vuelto a dominar entre las mugeres
la costumbre de hermosas palmas confundidas con otros muchos arboles de
bella apariencia. Como les esta prohibido a los indios de todas las
misiones de Moxos el ir armados, desde la rebelion que tuvo lugar en
San-Pedro, la caza abunda en todos estos parages, aumentandose mas y mas
no siendo perseguida. Los monos se presentan a cada paso divirtiendo a
los viageros con sus muecas y brincos: hay tambien alli una especie de
monos nocturnos. El rio esta lleno de bufeos o delfines de una clase muy
estrana que habita constantemente en el agua dulce: su piel es rosada o
salpicada de pintitas. Es una cosa que sorprende realmente el encontrar
estos animales a mas de ochocientas leguas del mar, cuando las especies
conocidas viven siempre en los oceanos, o solo suben a unas pocas leguas
de la embocadura de los rios.
Cuando la estacion lluviosa se halla muy avanzada, se puede ahorrar una
tercera parte de camino saliendo en canoa desde la misma mision, y
cruzando la llanura en linea recta hasta llegar a un arroyuelo llamado
Oquire, que va a desembocar por la derecha en el rio Blanco, el cual
conduce luego hasta el Carmen.
NUESTRA SENORA DEL CARMEN.
El pueblo de este nombre, que dista, como acabo de indicarlo, quince
leguas al sud de Concepcion de Baures, esta situado sobre la ribera
derecha y a poca distancia del rio Blanco, ocupando el centro de una
llanura a donde jamas alcanzan las inundaciones. La iglesia es sencilla:
las casas del Estado, lechadas con tejas, son provisorias: las
habitaciones de los indigenas que tienen techos de paja se encuentran en
muy mal estado. Cuatro palmas totais, que rodean la cruz colocada en
media de la plaza, es acaso lo que hay de mas notable en esta mision.
Quizas en ninguna parte haya tantos murcielagos como en el Carmen.
Durante el dia permanecen ocultos debajo de los techos, exhalando un
fuertisimo olor, semejante al del almizcle. Cuando llega la noche,
millares de ellos salen a vagar por el aire persiguiendo
encarnizadamente a los mosquitos sin llegar jamas a destruirlos.
Los alrededores del pueblo deben ser pintorescos en tiempo de seca; mas
en la estacion lluviosa, solamente las orillas del rio Blanco ofrecen un
aspecto agradable por los plantios de cacao que las guarnecen. Una
calzada bastante comoda conduce de la mision al rio.
En 1792, habiendo sido informado el administrador de Concepcion que
cerca de las cabeceras del rio Blanco existia una tribu de indios
salvages, dio parte de esta circunstancia al gobernador Zamora, quien
dispuso se les fuese a buscar, tomando para ello todas las medidas
necesarias[1]. En 1794, haprimitiva de la nacion, de entregarse sin
reserva a todos sus deudos.
[Nota 1: Puedo asegurar que todos estos datos son autenticos, pues que
los he recogido yo mismo en los archivos de la mision.]
En las misas cantadas que se dicen en la iglesia de Concepcion,
celebradas todavia con todo el aparato que empleaban los Jesuitas, la
musica instrumental es de tal naturaleza, que sorprende realmente,
cautivando el gusto a par que la admiracion. Los tonos bajos son
producidos por un instrumento de la invencion de los indigenas, especie
de zampona a flauta pastoril, de una o dos varas de largo y hecha de
hojas de palma, ligadas unas a otras, formando trece tubos de diferente
tamano y grosor: nueve de estos tubos estan puestos sobre una linea para
las notas enteras, y cuatro sobre otra para los medios tonos. Para tocar
este instrumento, cuyas notas bajas producen un sonido estraordinario,
es menester colocarlo horizontalmente y no en direccion vertical como la
zampona ordinaria. Acabada la misa, algunos indios, coronados de plumas,
con las piernas llenas de cascabeles y llevando en la mano un gran sable
de madera, ejecutan delante de la iglesia una danza religiosa y guerrera
muy monotona; terminada esta, se presentan mas de sesenta musicos,
provistos de flautas de todos los tonos, desde las notas mas agudas
hasta las mas bajas; y colocandose en dos filas, se ponen en marcha
lentamente y al compaz de una musica singular, acompanada de
tamboras[1]. Cada uno de los musicos hace producir a su instrumento una
sola nota particular; y el conjunto de estos acordes enteramente
salvages suele lisongear muchas veces al oido por su mucha armonia. Esta
tropa de musicos, seguida por el pueblo, se detiene a hacer oracion
delante de las capillas que adornan las cuatro esquinas de la plaza.
[Nota 1: Vease la lam. 10.]
En 1830, la poblacion de Concepcion se componia de tres mil ciento
veintiseis individuos, y estaba dividida en veinte secciones o
parcialidades, cuyas denominaciones son las siguientes: _Gimoboconos,
Hompaceboconos, Escrinos, Tirajabanos, Nipocenos, Coriceboconos,
Choyinobenos, Itapimuyiros, Taramuinos, Chaquionos, Muchogeonos,
Choromonos, Cabiripoyanos_, _Abejanos, Arayamanos, Amoriciboconos_,
_Paresabanos, Paromoconos, Abenbanos, Joboconos._
_Camino de Concepcion al Carmen._
Cuentanse como quince leguas de distancia de Concepcion al Carmen, que
esta hacia la parte del sud; o si se quiere, dos jornadas de navegacion,
subiendo en canoa por el rio Blanco que es muy profundo, bastante
encajonado y mucho mas ancho que el rio de San-Miguel, pues tiene
cuando menos ciento cincuenta varas de banda a banda. Aunque con poca
diferencia su aspecto parece el mismo, su corriente es algo mas
tortuosa, y se va aumentando con el tributo de los arroyuelos que bajan
de los banados vecinos. Sus orillas se ven guarnecidas bien construido
los Baures un numero de canoas, suficiente para llevar a cabo esta
espedicion, se encaminaron al indicado lugar, donde encontraron algunos
centenares de indios, resto de la nacion tapacura, sometida por los
Jesuitas en Concepcion de Chiquitos; y llevando consigo de grado o por
fuerza doscientos individuos, los juntaron con noventa y cinco familias
de Concepcion de Moxos, las que componian un total de trecientos catorce
Baures, creando con esta poblacion mixta el pueblecillo del Carmen. Este
fue construido primeramente cerca de las orillas del rio Blanco, como
doce leguas al sudeste del lugar que actualmente ocupa; pero por la
insalubridad del sitio, lo transfirieron en el ano de 1801 al punto
donde hasta el presente existe.
Los Tapacuras se avinieron facilmente a las costumbres de las misiones,
y bien pronto se les vio tan sumisos a todas sus reglas como los mismos
Baures.
La poblacion del Carmen se componia, en la epoca de su fundacion, de
quinientos quince habitantes; pero habiendo las fiebres intermitentes
impedido su acrecimiento, en 1801 era casi la misma a pesar de que se
contaban diez y siete indigenas que pasaban de setenta anos[1]. En 1815
habia llegado al numero de seicientos sesenta y seis habitantes; en
1822, al de setecientos sesenta y ocho; y en 1830, al de novecientos
treinta y dos. Este aumento es muy poco proporcionado a la fecundidad de
las indias que paren casi todos los anos; pero las tres cuartas partes
de los hijos mueren generalmente a los ocho dias de su nacimiento. Esta
poblacion se componia, en el citado ano de 1830, de los indigenas
siguientes
Quitemocas o Chapacuras. 340
Muchojeones. 230
Baures. 362
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Los Quitemocas, Chapacuras, o Tapacuras han conservando su lenguage
primitivo, aunque hacen uso del idioma baures que se ha generalizado en
todas las misiones del este de Moxos: los Muchojeones hablan un dialecto
algo diferente del de los Baures. Todos estos naturales son bondadosos
en estremo.
[Nota 1: Es de notar que estos diez y siete individuos pertenecen todos,
al sexo masculino: las mugeres viven mucho menos, y es rarisima la que
llega a la edad de sesenta anos.]
La poblacion del Carmen es la mas atrasada de toda la provincia por lo
tocante a la industria fabril; sus tegidos son muy ordinarios. El cacao
tampoco rinde los abundantisimos productos que debiera, por la mucha
negligencia con que se cultiva. En los bosques vecinos se recoge grande
cantidad de exelente vainilla.
En 1830, las haciendas del Estado se componian de tres mil seicientos
animales vacunos, y de tres mil docientos noventa y dos caballos. Todas
las llanuras situadas al sud del Carmen y en la orilla del rio de
San-Miguel, se hallan tambien pobladas de ganados enteramente salvages,
y se calcula que su numero debe pasar de diez mil.
_Grandes vias de comunicacion entre la provincia de Moxos y las
provincias vecinas._
Actualmente la provincia de Moxos comunica; con la de Chiquitos por el
rio de San-Miguel; con Yuracares y Cochabamba por el rio Chapare, y
tambien por el camino practicado por mi bajando el rio Securi; con
Santa-Cruz de la Sierra por los rios Grande y Piray. Voy a dar aqui una
indicacion de estos diversos vehiculos de comunicacion.
_Camine de Guarayos a Moxos por el rio de San-Miguel._
Siete o ocho dias se emplean para ir del pais de los Guarayos al Carmen
de Moxos; bajando en canoa, como sesenta leguas hacia el norueste, por
el rio de San-Miguel, cuyos bordes en la proximidad de Guarayos
presentan un aspecto sumamente variado. Sobre sus mismos ribazos se
descubren algunas virgenes selvas, entre cuyo follage de diversos tintes
sobresalen los penachos de los agigantados mambues o canas tacuaras,
contrastando con la hoja elegantemente recortada de los lambaibas, o con
el verde oscuro de la palmas motacues. Frecuentemente se descubren
arboles inclinados sobre las aguas, y cuyos gajos cayendo
perpendicularmente han llegado a tomar raices, y formado grutas
naturales de una apariencia deliciosa. En la primavera casi no hay arbol
que no contenga un nido hecho con suma prolijidad[1]; y muy a menudo se
presentan algunos totalmente cubiertos de bolsitas pendientes de las
ramas.
[Nota 1: Los nidos del _Furnarius rufus_ son los mas notables.]
El campo, enteramente llano y parejo, se halla cubierto de mantillo
negruzco, tierra vegetal muy fertil, de la que no se ha hecho uso
todavia, a pesar de ser eficacisima para la agricultura. En la segunda
jornada de navegacion se descubre sobre la ribera derecha una pequena
colina de piedra arenisca de una edad geologica antigua; pasada esta
colina, continua la llanura poblada siempre de arbolados. Aunque el rio
es angosto, su alveo, que por todas partes se halla bien encajonado, es
bastante profundo para prestarse en todo tiempo a la navegacion de las
grandes barcas, o de los buques de vapor. Sus orillas guarnecidas
primeramente, empezando desde Trinidad, de vistosos mambues, se van
poblando poco a poco de arboles variados, que en cierto modo desaparecen
a la quinta jornada cerca de la confluencia del Huacari. Este rio,
conocido entre los habitantes de Moxos bajo la denominacion de rio
Negro, por el color de sus aguas, baja de una grande laguna situada
entre la Ascension y Trinidad de Guarayos, y corre en seguida paralelo a
la corriente del San-Miguel, distando algunas leguas el uno del otro. El
Huacari recibe en su transito, que es de grado y medio poco mas o menos,
una infinidad de arroyuelos que bajan del este.
El viagero que llega a poner su planta sobre un suelo casi enteramente
virgen, prueba una satisfacion de que nunca podran tener idea los que no
han salido de los lugares habitados. Los animales selvaticos, agenos
todavia del temor que debiera inspirarles la presencia del hombre, lejos
de ponerse en salvo cuando le ven por la primera vez, parecen mas bien
salir a su encuentro como atraidos por la curiosidad: asi es que en
aquellos lugares, por donde quiera que pasa el viagero, descubre las
manadas errantes de javalies, de ciervos, de gran-bestias, a par de las
tropas de monos de diversas especies[1], que andan retozando alegres
sobre los arboles, y se detienen un momento llenos de admiracion, para
brincar y hacer en seguida las muecas y contorciones mas estranas y
risibles; mientras que en todos los bosques resuena constantemente la
algazara de los pajaros de variados tamanos y colores.
[Nota 1: Entre ellas el _Callithrix entomophagus_, de Orb.]
A medida que se adelanta camino, los ribazos del San-Miguel van
disminuyendo de elevacion, y los bosques de ambas riberas, que tenian en
su principio de una a dos leguas de ancho, se van estrechando poco a
poco hasta llegar a guarnecer solamente las orillas del rio, rematando
por ultimo, sobre la ribera derecha, en un punto donde se abre una
llanura espaciosa y totalmente anegada: este lugar es el puerto del
Carmen, distante siete leguas de la mision, a la que en tiempo de seca
se va a caballo, atravesando la distancia que separa los rios Blanco y
de San-Miguel; pero en la estacion lluviosa se hace este camino cruzando
primeramente en canoa por un banado, del tiro de una legua, hasta llegar
a un boscage que se estiende en paralelo con el rio de San-Miguel.
Apartandose de este boscage, se entra en otro banado que tiene como tres
leguas de ancho, y por el cual se anda a caballo, aunque en ciertos
parages suele llegar el agua hasta los encuentros del animal: este
banado termina en el rio de San-Francisco, que es menester pasar en
canoa: en seguida se atraviesa una pradera, luego un bosque, mas alla
del cual hay una hacienda para la cria de caballos. El resto del camino
desde este punto hasta la mision del Carmen se halla poblado de palmeras
carondais y de otros vegetales.
_Camino de Moxos a Yuracares por el rio Chapare._
Partiendo del puerto de Loreto se anda primeramente una legua,
atravesando en canoa por un banado que conduce al rio Mamore, cuyos
ribazos, muy elevados en tiempo de seca, estan guarnecidos de bosques
espaciosos. Al fin de la primera jornada se hace alto en un banco de
arena, o si se quiere en los bosques de la orilla.
Al siguiente dia, el Mamore se muestra menos ancho pero mucho mas
encajonado: a las pocas horas de marcha se llega a la confluencia del
rio Sara[1], que es simplemente, como he tenido yo mismo la ocasion de
verificarlo, una continuacion de los rios Grande y del Piray reunidos,
los cuales tienen sus cabeceras en los departamentos de Chuquisaca, de
Cochabamba y de Santa-Cruz. Cuando se viaja con destino a Santa-Cruz de
la Sierra, se toma el rio Sara; pero encaminandose a Cochabamba se
continua siempre por el Mamore que es mucho mas caudaloso, y que
conserva todavia, mas arriba de su confluencia, su anchura magestuosa y
sus ondas cristalinas. El rio Sara corre entre tanto llevando sus aguas
rogizas constantemente turbias.
[Nota 1: En los mapas de Brue, del ano de 1825, se halla marcado este
rio como si se formara del rio de San Miguel de Chiquitos.]
A la mitad de la tercera jornada se llega a la confluencia del rio
Chapare; dejando entonces el Mamore se sigue por la nueva corriente,
que es mucho mas angosta; pero cuyas riberas, en vez de hallarse
guarnecidas de esos boscages modernos que crecen sobre los
terromonteros, estan pobladas de selvas tan antiguas como el mundo. El
alveo del Chapare, mas firme que el del Mamore, es tambien profundo y
bastante bien encajonado; sus aguas se mantienen siempre cristalinas, y
toman el tinte verde sombrio de los arboles tan variados que las
guarnecen. Sobre la ribera izquierda se presenta luego la embocadura de
un rio al que los indios han dado el nombre de Santa-Rosa: se cree que
este rio, cuya corriente apacible tiene un viso negruzco, baje de una
laguna que esta situada a seis leguas de aquel punto, sobre una
magnifica llanura, donde moraban, a la llegada de los Jesuitas, las
tribus moxos con las que se ha formado la mision de San-Xavier.
Al cuarto dia de camino, las selvas de las orillas del Chapare se van
encumbrando cada vez mas, componiendose enteramente de arboles
antiquisimos, hasta que apenas llega ya a descubrirse la pequena parte
de cielo correspondiente al profundo surco abierto por el rio en medio
de aquel oceano de perenne verdor. De tiempo en tiempo distraen la
atencion del viagero, que transita maravillado por aquella imponente
soledad, los agudos chillidos de los monos de diversas especies, y la
confusa algazara de la multitud de pajaros de variado plumaje: empero,
el transito por este lugar suele ser sumamente incomodo, pues rara vez
deja de llover en el con abundancia. Los cueros de vaca, que forman los
toldos bajo de los cuales se guarecen los viageros, llegan a corromperse
de tal manera con la accion continua de la humedad y de aquel aire tan
caliente y constantemente encerrado, que exhalan un mal olor
insoportable; casi otro tanto sucede con la carne salada (unica
provision de boca que se lleva en estas espediciones) la que se altera
hasta ponerse inservible.
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